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Procedimiento para cuando la duda se vuelve formal

Para un comité de integridad académica, una dirección de carrera, o un profesor que tiene que dejar algo por escrito. Asume el caso más difícil: el estudiante lo niega.

La regla de la que depende todo lo demás: el resultado de un detector nunca es prueba de autoría, y ninguna parte de este procedimiento lo trata como tal. Lo que sigue es cómo llegar aun así a una decisión defendible.


Separe lo que tiene en tres clases

La mayoría de los expedientes defectuosos se caen porque estas tres cosas iban mezcladas en un mismo párrafo.

1. Hechos comprobables. Afirmaciones sobre el documento que son verdaderas o falsas y que cualquiera puede verificar por su cuenta: esta cita aparece en el texto y en ninguna parte de la bibliografía; estas dos referencias llevan el mismo DOI, así que como mucho una de las dos es correcta; esta referencia está fechada el año que viene; esta palabra contiene una letra cirílica con forma de latina.

No dependen de confiar en ninguna herramienta. Cualquiera puede comprobarlos a mano, y un comité debería hacerlo: abra la bibliografía y mire. Además no opinan sobre la autoría — una fuente real se produce en segundos, y pedirla es toda la prueba.

2. Una puntuación de patrones. Una opinión sobre la prosa. Sirve para decidir dónde leer con atención. No es prueba y no pertenece a ningún expediente. Si su resolución escrita quedara más débil al eliminar ese párrafo, la resolución no es sólida.

3. Lo que el estudiante dice sobre su propio trabajo. En la práctica esto decide el caso, y el resto de este documento trata de hacerlo bien.

Antes de la reunión

Verifique usted mismo los hechos comprobables. Busque los DOI. Busque en la bibliografía. Si una contradicción no se sostiene al comprobarla a mano, elimínela: un solo dato erróneo en un expediente basta para anularlo entero en apelación, y con razón.

Escriba qué generó la duda exactamente, en una o dos frases que un estudiante pueda entender. Si no puede, todavía no hay caso. «La puntuación era alta» no es un motivo. «Cuatro de las seis fuentes citadas no aparecen en la bibliografía, y dos comparten el mismo DOI» sí lo es.

Consulte la tasa de error para el idioma en que está escrito el trabajo. Esto importa más de lo que parece. El corpus de esta herramienta respalda un umbral propio para el inglés (30/100, cota superior 2,7%) y ninguno para el español, cuyos 25 textos no acotan mejor que un 13,3%, frente a una cifra agregada del 2,4% que es casi toda inglés. Citar la agregada, o la del inglés, frente a un estudiante que escribe en español es exactamente el error contra el que advierte la propia documentación de la herramienta. Si cita una cifra en una resolución, cite la de ese idioma; y si no existe, diga que no existe.

Decida quién está en la sala. Por parte del estudiante, alguien elegido por él. La diferencia de poder es la principal fuente de resultados injustos en estas reuniones, y reducirla es barato.

La reunión

Empiece diciendo qué es esto. «Esta es una conversación sobre su trabajo, no una decisión. No se ha decidido nada.» Dígalo aunque le parezca obvio. Desde la otra silla no lo es.

Pregunte por el trabajo, no por la acusación. Tome dos o tres pasajes concretos y pregunte:

Escribió esta expresión aquí: ¿qué significa, con sus palabras?

¿Por qué este ejemplo y no otro?

¿Qué dejó fuera de esta sección, y por qué?

¿De dónde salió esta fuente? ¿Qué sostiene realmente?

Quien escribió un texto puede hablar de las decisiones que hay en él — no con perfección ni con fluidez, pero puede decir por qué. Quien no lo escribió produce resumen en lugar de intención: puede reformular el párrafo y no puede decir por qué es ese párrafo. Esa asimetría es el instrumento más potente de la sala, y es gratis.

Pida las fuentes. No las citas: las fuentes. Una real llega en segundos. Una inventada no puede llegar, y esa imposibilidad sí es un hecho que puede consignar.

Pida los borradores, pero pese su ausencia con cuidado. Los borradores son prueba fuerte cuando están y prueba débil cuando faltan. Hay estudiantes honestos que escriben de una sola pasada, en un solo archivo, y no borran nada porque no había nada que borrar. La ausencia de borradores no prueba nada, y una política que la trate como prueba castiga a la gente por su forma de trabajar.

Tome en serio las respuestas cuando explican algo. «Escribo formalmente porque así me enseñaron» es una explicación completa para una puntuación alta, y es frecuente entre quienes escriben en una segunda lengua. Un comité que ya decidió de antemano qué va a concluir la reunión no está celebrando una reunión.

Al redactar la resolución

El documento tiene que sostenerse con el detector eliminado por completo. Haga esa prueba literalmente: borre todas las frases sobre la herramienta y lea lo que queda. Si queda una resolución, escríbala. Si no queda nada, no hay caso.

Consigne los hechos que verificó usted y cómo los verificó. Consigne lo que dijo el estudiante. Consigne qué concluyó y por qué. Si menciona la herramienta, diga en la propia resolución qué es y qué no es:

Se utilizó una herramienta de análisis de escritura para decidir qué secciones examinar. Su resultado no es prueba de autoría y no se ha tratado como tal. Publica una tasa de falsos positivos sobre escritura conocidamente humana, medida para el idioma en que está escrito este trabajo e impresa en el propio informe; las conclusiones siguientes se apoyan en la verificación de fuentes y en la entrevista, no en esa herramienta.

Copie la cifra del informe que tiene delante, no de aquí. La herramienta mide una tasa distinta por idioma y el informe imprime la que corresponde al trabajo que se está juzgando. Citar la cifra agregada es la forma más fácil de exagerar esta herramienta en una audiencia: en el corpus actual la agregada queda por debajo del 2,4%, mientras que el español por separado solo respalda un 13,3% — cinco veces peor. A un comité al que se le entrega el número halagador sobre un ensayo en español se le ha dado una herramienta mejor que la que realmente se usó, y esa diferencia es de las que salen a la luz en una apelación.

Un comité que escribe esa frase queda en mejor posición que uno que la omite, porque la cuestión se va a plantear en apelación aparezca o no.

Proporción

La mayoría de lo que estos procesos detectan no es fabricación. Es un estudiante desbordado que usó una herramienta para un párrafo y no lo declaró porque nadie le explicó cómo. Una primera respuesta del tipo reescríbalo y dígame qué usó mantiene al estudiante dentro y produce un mejor escritor. Las sanciones graves deben reservarse para lo que las merece: fuentes inventadas, trabajos comprados o tomados de otra persona, y la negación sostenida frente a hechos que el estudiante no puede explicar.


Lo que este proyecto no le va a dar

Un porcentaje de confianza. No lo tiene, y tampoco lo tiene nadie que lo imprima.

Un veredicto por debajo de su umbral respaldado. El informe imprime el número y ninguna interpretación. Es deliberado: una página que dice parece mayormente humano encima de trate esta puntuación como si no dijera nada deja que el lector se quede con la mitad que ya traía decidida.

Una tasa de falsos positivos para su población estudiantil. La cifra publicada se midió sobre artículos de antes de 2022 — no sobre trabajos de primer año, ni sobre su institución, ni sobre su mezcla de idiomas. Es un suelo, no una promesa. Quien la cite como si se aplicara directamente al ensayo de un chico de diecinueve años la está exagerando, nosotros incluidos.


Relacionado: syllabus.es.md — el texto de la norma, antes de necesitar nada de esto. student-sheet.es.md — lo que el estudiante debería saber de antemano. ../CALIBRATION.md — la tasa de error y su método.